Los comienzos

La Real Sociedad Hípica,  nace teniendo por objeto celebrar concursos hípicos y demás ejercicios que fomenten el progreso de la equitación.

Año tras año se encarga de organizar el Concurso Internacional, en el que en 1902 se reparten 50.000 ptas en premios. En diversas ediciones, el concurso tiene  como Presidente de Honor a S.M. el Rey. En el caso concreto del año 1903, por poner un ejemplo, S.A.R. el infante D. Carlos ocupa la Vicepresidencia de Honor y los Infantes don Fernando de Baviera, don Alfonso de Orleans y el Príncipe Mauricio de Battember son nombrados Socios de Honor.

En esta ocasión, el Concurso Hípico de Saltos se celebra en el Campo de Ondarreta, los días 19,21 y 23 de Julio, con la asistencia del Rey.

La Copa de San Sebastián, con una dotación de 3.000 ptas, fue para el Capitán Momcada sobre “Seco”, tras desempatar con tres caballos franceses.

En San Sebastián la afición hípica va creciendo, y en abril de 1904 se realiza un ensayo de la especialidad llamada “Paper-Chase” sobre un recorrido de 37 Kms.

Es tal el renombre que alcanzan los concursos de Ondarreta que los prestigiosos rotativos británicos “Times” y “Morning Post” se ocupan de los que van a tener lugar en setiembre de 1904, con jinetes de Holanda, Portugal, Francia, Dinamarca y Gran Bretaña.

Se celebra este concurso con multitudinaria asistencia, bajo la presidencia del Rey Alfonso XIII. En el terreno anecdótico hay que reseñar la presencia del buey del Barón de Cotto, que realiza una exhibición de saltos, novedad que no parece despertar el más mínimo entusiasmo entre los espectadores.

En 1905 la Copa de San Sebastián es una prueba de prestigio siendo conquistada por el caballo “Peiter” montado por Gómez Acebo.

En agosto de 1907 nace un hipódromo de efímera vida denominado “Los Juncales” al pie de las primeras estribaciones del monte Igueldo, debajo de donde está situado actualmente el restaurante Recondo.

Siguen celebrándose los concursos hípicos en la capital guipuzcoana con progresivo aumento del número de espectadores y de jinetes.

En 1909 el Concurso Hípico Internacional de San Sebastián es considerado como el más importante de España y figura entre los primeros de Europa.

Estos concursos se celebran habitualmente como cierre de los festejos veraniegos, en la segunda quincena del mes de setiembre, y el número de participantes crece de año en año, llegando a intervenir hasta 90 caballos en el “Premio Omnium” en el Gran Concurso Hípico de San Sebastián de 1911.